Mis comentarios acerca de "Camille Claudel 1915"
Fui a ver "Camille Claudel 1915" con grandes expectativas, y realmente quede con la sensación de que el filme de Bruno Dumont me mostró poco de Camille Claudel -lo que para mí es importante quiero decir: sus pasiones, su trabajo que nos dejó- y con ello, no quiero decir que toda historia que vemos en pantalla tenga que contar lo bueno o las grandes acciones de un personaje, pero resulta tedioso no tener contrastes durante 190 min. Es innegable la calidad de la película, los hermosos vestuarios, la belleza encontrada en los paisajes, la actuación de Juliette Binoche, las locaciones realistas, pero me pareció que el guión se quedó corto frente a lo que fue Camille Claudel como artista. Tuve la sensación de que el director quiso que los espectadores sintiéramos lo que sufrió Camille por estar encerrada en un manicomio estando lúcida: el dolor, el fastidio, la indignación, la desesperación... pero mi desesperación fue más allá de ese propósito, pues después de que se establecieron las sensaciones, todo me pareció reiterativo.
La historia se basa en un momento en particular de la vida de Camille Claudel, trata de la espera por una persona amada que traerá la última esperanza para salir de un encierro, esa esperanza que puede morir en cualquier momento y que llevará a Camille a darse por vencida. Ella esperaba a su hermano, aquel que hasta entonces había sido su cómplice, mejor amigo, aquella persona que la entendería y le ayudaría a salir de ese infierno. La película quiere mostrar uno de los momentos cúspide en su depresión, desesperación, ,indignación, resistencia, miedo y dolor por ser abandonada, por haberle sido arrebatados su mayor pasión y su hogar.
Todos esos sentimientos los maneja muy bien Julliette Binoche (quien tiene claro todo el universo emocional que pudo haber vivido la escultora), pero para saber quien fue esa persona en particular, más allá de ese momento desesperado, ese personaje que realmente existió, es necesario haber leído acerca de la vida y obra de Camille para poder entender, también, las causas de su encierro y el tamaño e injusticia que se hizo con el proceso y vida de una artista.
Cuatro escenas me parecen esenciales,( grandes escenas gracias por el trabajo de creación imaginativa y sensitiva creadas por Juliette Bincoche): la entrevista con el psiquiatra, cuando se escucha la carta escrita, cuando ve a los actores actuar, el encuentro con su hermano.... fuera de esas escenas a mí me hizo falta síntesis.
Al final, salí contenta por estar en la obra "Los volúmenes del hombre, las formas del genio" que se presenta en el Museo Soumaya de Plaza Carso, los sábados de noviembre, pues en ella , se puede conocer, de forma bella acerca de Camille Claudel y August Rodin, como artistas, como amantes, en sus grandezas, en sus locuras, en sus obsesiones y dolores, pues si no se habla de todo ello, podríamos hablar de cualquiera, y me parece que estos dos personajes no son cualquiera.
La historia se basa en un momento en particular de la vida de Camille Claudel, trata de la espera por una persona amada que traerá la última esperanza para salir de un encierro, esa esperanza que puede morir en cualquier momento y que llevará a Camille a darse por vencida. Ella esperaba a su hermano, aquel que hasta entonces había sido su cómplice, mejor amigo, aquella persona que la entendería y le ayudaría a salir de ese infierno. La película quiere mostrar uno de los momentos cúspide en su depresión, desesperación, ,indignación, resistencia, miedo y dolor por ser abandonada, por haberle sido arrebatados su mayor pasión y su hogar.
Todos esos sentimientos los maneja muy bien Julliette Binoche (quien tiene claro todo el universo emocional que pudo haber vivido la escultora), pero para saber quien fue esa persona en particular, más allá de ese momento desesperado, ese personaje que realmente existió, es necesario haber leído acerca de la vida y obra de Camille para poder entender, también, las causas de su encierro y el tamaño e injusticia que se hizo con el proceso y vida de una artista.
Cuatro escenas me parecen esenciales,( grandes escenas gracias por el trabajo de creación imaginativa y sensitiva creadas por Juliette Bincoche): la entrevista con el psiquiatra, cuando se escucha la carta escrita, cuando ve a los actores actuar, el encuentro con su hermano.... fuera de esas escenas a mí me hizo falta síntesis.
Al final, salí contenta por estar en la obra "Los volúmenes del hombre, las formas del genio" que se presenta en el Museo Soumaya de Plaza Carso, los sábados de noviembre, pues en ella , se puede conocer, de forma bella acerca de Camille Claudel y August Rodin, como artistas, como amantes, en sus grandezas, en sus locuras, en sus obsesiones y dolores, pues si no se habla de todo ello, podríamos hablar de cualquiera, y me parece que estos dos personajes no son cualquiera.
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